opinión >

Dos años – Por La Gomera se Mueve

Hoy se cumplen dos años del incendio que arrasó el 10% de la isla de la Gomera y el 25% del Parque Nacional de Garajonay, Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad, dejando tocado el corazón tanto de gomeros, como de todos aquellos que, sin haber nacido aquí, sienten la isla como propia.

Aunque durante éstos dos años, nos hemos visto obligados a ampliar la temática de las denuncias, LaGomeraSeMueve nació como un medio de protesta colectivo ante las graves negligencias de las que todos fuimos testigos. Es por ello que hoy, de nuevo, nos toca hacer valoración de los objetivos cumplidos y lo que aún, a éstas alturas, queda por hacer:

• MEDIOS Y EQUIPOS: El año pasado el Cabildo Insular de La Gomera nos vendió
como un gran logro destinar 1 millón de euros para la campaña de incendios. Este año la cifra se ha reducido a 800.000 €. Además, nada sabemos de aquellos 10 puestos de observación y detección que fueron eliminados. Igualmente, no se han renovado los vehículos contra incendios, y seguimos a la espera de medios aéreos útiles.

Curioso resulta, que el empleado-presidente Curbelo, saliera hace poco en Televisión Canaria manifestando básicamente que el hidroavión cedido por el Estado no sirve, pero que lo tienen que traer.

Bueno es que lea nuestros artículos (donde llevamos exigiendo la base del GES desde hace 2 años), pero mejor aún sería que se dignara actuar con fundamento, y reclamara a Paulino Rivero, amigo y socio de Gobierno en Canarias, la base y el helicóptero.
Ah!, y por si esto fuera poco, este año seguimos sin un centro de coordinación de emergencias (está en obras y se terminará para la temporada de incendios de invierno).

• QUEROSENO EN EL AEROPUERTO: recordemos que hace dos años el helicóptero que comenzó las tareas de lucha contra incendios aquel 4 de agosto, tuvo que volar a Tenerife perdiendo unas valiosas horas al no poder repostar en el aeropuerto de Alajeró. A día de hoy seguimos sin saber de forma clara si está asegurado éste servicio, quién lo presta, ni cuáles son los protocolos de actuación en caso de emergencias.

Eso pasa porque en nuestro Cabildo las notas de prensa se usan para inauguraciones y firmas de contratos básicamente, y porque al Consejero del Gobierno de canarias poco le creemos ya.

• EMBALSE DE ACANABRE: en ésta ocasión sí podemos contar con el embalse lleno, salvo que manden hacer desaparecer el agua de nuevo como ya sucediera dos años atrás. Éste ha sido uno de nuestros objetivos y lo vemos cumplido, junto con el de evitar que los técnicos expertos en extinción de incendios cojan vacaciones en los meses con más riesgo de incendio.

• INFORMACIÓN PÚBLICA: Aunque la comisión llevada a cabo tras el fatídico incendio del 84 ya pedía que se informara y se formara a la población en tareas de prevención y extinción de incendios, nada de esto se ha hecho y lo peor, ni se tiene previsto hacer. Sólo Valle Gran Rey cuenta con una iniciativa en marcha con el grupo de bomberos voluntarios.

• PLANES DE EMERGENCIA: 5 de los 6 ayuntamientos de la isla siguen sin un Plan de Emergencias Municipal. Sólo el municipio de Vallehermoso lo ha concluido y lo tiene plenamente operativo, además de haber realizado una importante inversión en equipos y medios de emergencia y comunicación.

Por otra parte, Ventura del Carmen ha de seguir inmersa en la búsqueda del famoso avión del millonario, sin tiempo para resolver otras “cosillas”, puesto que tras lo acontecido, seguimos sin el obligatorio Plan de Emergencias en Incendios Forestales (INFOGOM).

• REFORESTACIÓN DE LAS ZONAS AFECTADAS: Todos hemos pasado por el monte y sabemos que trabajos se han realizado. Poco más podemos añadir a esto. Resulta especialmente sangrante que el Barranco de Valle Gran Rey vuelva a tener las cañas preparadas para arder como la pólvora, mientras los fondos destinados a las áreas afectadas se invertieron en la limpieza de terrazas de cultivo en el barrio de Emiliano Coello. El nada menos que, Presidente de la APMUN y estrenadísimo nuevo secretario de organización del PSOE Gomero (nombramiento sin primarias, ni listas abiertas, ni votación de los afiliados, es decir, a dedo para no perder costumbre).

• PAGO DE INDEMNIZACIONES Y RECONSTRUCCIONES: después del incendio se tardaron varios meses en entregar los árboles frutales quemados, 2 años para pagar los animales muertos, y seguimos sin fecha para la entrega de los 3 millones de euros que el Gobierno de Canarias prometió.

Tampoco se sabe nada de lo recaudado en la gala que se realizó en televisión para beneficio de los damnificados. 83.000 € que los vecinos realmente afectados, siguen esperando.

De igual vergüenza, es que en Valle Gran Rey queden casas y pajares sin reconstruir (algunos de gran valor etnográfico), que no se haya dado ni una sola licencia de obra para la reconstrucción de edificaciones afectadas, y que ni tan siquiera se contesten las solicitudes en plazo (algunas llevan esperando más de un año). De vergüenza es que no se haya encontrado una solución y que NINGUNA administración haya mediado para que se consiga esa reconstrucción.

• RESPONSABLES: Seguimos sin saber nada sobre la investigación llevada a cabo en vía judicial. Mucho menos de aquella inventada por el Cabildo. No sabemos nada de los responsables, tampoco de pirómanos y mucho menos de los negligentes que bajaban y subían niveles, quitando y poniendo medios como si de una partida de Monopoli se tratara. Todos, pirómanos y políticos siguen sueltos.
En este punto debemos hacer mención honorífica a Julio Cruz y al resto de parlamentarios, Víctor Chinea y Guadalupe Jerez, “buenos gomeros” que votaron en contra para evitar que se realizara una comisión de investigación sobre lo ocurrido.

Dos años se cumplen, y hoy, 4 de Agosto, subiremos al Alto de garajonay para recordar aquellos momentos tan duros y tristes, no por morbo o masoquismo, sino porque no podemos ni debemos olvidar que los responsables siguen igual de libres y con las mismas responsabilidades políticas o técnicas.

Da miedo pensar que pasaría si un incendio así se repitiera, es por ello que no podemos olvidar, porque tristemente casi todo sigue igual y estamos en plena temporada de riesgo.